¿Hay esperanza para los fabricantes de muñecas?

¡Haz lo que te gusta y hazlo saber!

Es esta simple regla que ha seguido Sonia Singh y que le ha llevado a crear una tendencia con el potencial de provocar cambios profundos en el sector de fabricantes de las muñecas infantiles.

¿Y cómo ocurrió? – preguntarás… a continuación te cuento la historia.

Sonia Singh, licenciada en Ingeniería por la Universidad de Tasmania (Australia) y trabajadora de CSIRO (Organización australiana de la investigación científica e industrial) recibe una carta de despido y pasa a ser ama de casa a tiempo completo.

Lejos de derrumbarse por este desagradable revés Sonia se centra en su familia (su marido y su hija pequeña) y su hogar. Inmediatamente se da cuenta de que su energía  y creatividad necesitan de más salidas y así es como nace su hobby, que consiste en recuperar muñecas estropeadas de segunda mano y restaurarlas.

El proceso de la restauración que sigue Sonia pasa por reconstruir manos, pies, cabezas y cuerpos de las muñecas abandonadas, pero va más allá, a un plano casi metafísico. Re-dibuja las caras de las muñecas, pintadas en exceso con “toneladas” de maquillaje, caras irreales, caras vacías de contenido y que el único valor que comunican a las niñas es el de sexismo.

Fuente: facebook.com/treechangedolls
Fuente: facebook.com/treechangedolls

Las muñecas, después de pasar por las manos artísticas de Sonia, de repente cobran vida, casi tienen alma propia, se convierten en “normales”. Esta característica se refuerza aún más cuando se les pone una ropa personalizada hecha a mano por la madre de Sonia.

Fuente: facebook.com/treechangedolls
Fuente: facebook.com/treechangedolls
Fuente: facebook.com/treechangedolls

Al principio todo este proyecto es algo muy personal, pero en poco tiempo los familiares y amigos cercanos de Sonia, impresionados por sus creaciones,  la convencen de exhibir sus muñecas en Facebook y Tumblr.

Al día siguiente de hacerlo, Sonia Singh y sus muñecas se convierten en trending topic.

¿Y la empresa? ¿Ha montado una ya?  Pues no, de momento parece que Sonia no quiere ser fabricante de muñecas y prefiere seguir haciéndolo como un hobby. Ha abierto sin embargo una tienda virtual en Etsy para vender sus creaciones y no le ha ido nada mal, teniendo en cuenta que desde febrero ya ha conseguido unas 1000 ventas (ha vendido las muñecas y también postales, folletos, cuadros etc. de las muñecas como colecciones de edición limitada con precios variando entre 5$ y 80$).

Por otro lado, Sonia también ha creado un marca para sus muñecas artesanales: Tree Change Dolls (TM). Un nombre muy significativo que usa como raíz la expresión australiana “tree change” que describe el hecho de abandonar la ciudad y viajar al campo para llevar a cabo una vida más sencilla y tranquila. ¡Y es que en la sencillez reside la belleza!

Confirmando esto, en el video reportaje sobre Sonia Singh, entrevistan a algunas niñas que juegan con sus muñecas y esto es lo que dicen de ellas:

“Me gustan sus ojos… antes parecía una muñeca muy rara con todo este maquillaje y colores chillones.”

“Me gustan porque parecen tener la misma edad que yo. “

“Esta muñeca se parece a mi amiga Maggie.”

Desde luego, estas son las muñecas con las que me gustaría que jueguen mis niñas. Personalmente y como padre de dos preciosas hijitas, espero que la industria juguetera o al menos algunas de las empresas de esta industria tomen nota de la historia y dejen de “inyectar antibioticos” a sus juguetes, inflandoles con ideas vacías de contenido, pensando únicamente en el “cómo” en vez de en “para quién” y “para qué”.